Jem Sullivan, secretaria de Educación de la Arquidiócesis de Washington, habla durante una convocatoria de la Asociación Católica de Líderes Hispanos (CALL) en la catedral de San Mateo. (Foto/Javier Díaz)
Jem Sullivan, secretaria de Educación de la Arquidiócesis de Washington, habla durante una convocatoria de la Asociación Católica de Líderes Hispanos (CALL) en la catedral de San Mateo. (Foto/Javier Díaz)

La educación es una parte básica de la experiencia humana y parte integral de la misión de la Iglesia Católica. De hecho, las escuelas católicas han ayudado a generaciones de inmigrantes a salir de la pobreza y ocupar un lugar en el pleno de la sociedad. 

Así lo destacó la Secretaria de Educación de la Arquidiócesis de Washington, Jem Sullivan, el martes pasado durante una convocatoria de la Asociación Católica de Líderes Hispanos (CALL) en la catedral de San Mateo. 

“El sistema educativo católico de Washington es una familia de fe conformada por 60 mil estudiantes y accesible para tantas familias como se pueda, comprometido en formar exitosos líderes católicos y la próxima generación de santos en la Iglesia”, dijo.

Subrayó que la fe puede transformar la vida de los estudiantes y detalló tres formas en que la educación católica impacta la vida de una persona. Es una educación para el éxito académico, para el enriquecimiento espiritual/formación integral del individuo y para la santidad.

Puso como ejemplo a la escuela secundaria Don Bosco Cristo Rey de Takoma Park, Maryland, donde los que van a graduarse tienen un cien por ciento de aceptación en las universidades, según estadísticas correspondientes a los 345 estudiantes del año escolar 2018-2019.

Sullivan encabeza el sistema educativo de la Arquidiócesis de Washington que tiene 93 escuelas católicas y sus 139 parroquias que ofrecen educación religiosa (catequesis) y donde hay 26.254 estudiantes hispanos inscritos.

El capítulo de CALL en Washington, DC, también comprometido con la educación, encaminará sus esfuerzos y tiempo para que la educación católica sea accesible para los niños de familias hispanas.

CALL es una organización nacional que busca formar a los líderes hispanos en la fe católica e impulsarlos a cooperar con los obispos locales en proyectos de servicio a la comunidad.

La educación es un vehículo para hacer una diferencia en la vida de los inmigrantes de una manera significativa, expresó en la reunión el obispo auxiliar Mario Dorsonville. En relación con las escuelas católicas destacó que transmiten los valores, la fe y el amor de la presencia de Dios a las vidas de los estudiantes y sus familias.

En el aspecto espiritual, CALL tiene varias prioridades. Las tres primeras son: formación y fortalecimiento de la fe de sus miembros y que puedan servir a través de proyectos que transformen vidas. Igualmente la organización busca ser una voz nacional para los hispanos en asuntos de justicia social e impactar la opinión pública en temas como vida, familia, matrimonio y doctrina social. Con el apoyo, generosidad y compromiso de los miembros será posible lograr la misión.

El obispo ha designado a dos líderes espirituales para CALL: los sacerdotes Agustín López y Benjamín García.

Monseñor destacó que es clave identificar a los líderes hispanos que conozcan y amen nuestra cultura para instarlos a participar, formar-se, comprometerse en un esfuerzo constante y tomar acción en favor de la comuni-dad hispana, evidenciando así el compromiso evangélico de cada católico.

“Tenemos una responsabilidad con nuestros niños y jóvenes, así como llevar adelante la misión de CALL. Tenemos que ser instrumentos para encontrar los fondos necesarios a fin de que las familias puedan educar a sus hijos en escuelas católicas.”

Monseñor José Gómez, arzobispo de Los Ángeles, sirve en la junta directiva de esta asociación como el moderador episcopal. Aprovechó para dirigirse a los presentes en la catedral por medio de un video en el cual calificó a CALL como una revolución espiritual, enfocada en la formación en la fe y proyectos de evangelización.

Los medios de comunicación masivos son piezas fundamentales para poder fortalecer la misión evangelizadora de la Iglesia, llegar a miles y miles y transformar sus vidas, según se desprende del mensaje audiovisual.

Hay 52 millones de hispanos viviendo en Estados Unidos y para el obispo Gómez, éste es un “tiempo emocionante para los latinos”.

El prelado puntualizó que CALL es una organización con la misión de servir a la comunidad.

Gladys López, una de las organizadoras y moderadoras de la reunión local, dijo que hay que inspirar a los latinos a vivir su fe, participar en proyectos de evangelización y servir a su Iglesia.

Como dijo el obispo Dorsonville: “Tenemos un compromiso con el futuro de la comunidad hispana, hay que alentar a otros a participar para que realmente juntos hagamos una diferencia en la fe católica en la Arquidiócesis de Washington”.