La congresista Alexandria Ocasio-Cortez presentó esta semana un ambicioso plan para que el país neutralice sus emisiones de gases con efecto invernadero en un plazo de 10 años, al producir el 100 por ciento de su energía mediante fuentes renovables.

"Lo que estamos tratando de hacer es una transición de nuestra infraestructura para cambiar de combustibles fósiles sucios a energías renovables y limpias", señaló Ocasio-Cortez en el Capitolio.

La iniciativa no es todavía un proyecto de ley, sino una resolución que define los objetivos del "Green New Deal" ("Nuevo Pacto Verde") que llevan tiempo propugnando varias figuras progresistas y que busca aumentar drásticamente el gasto del Gobierno en la lucha contra el cambio climático.

"Es el deber del Gobierno federal crear un Nuevo Pacto Verde para llegar a cero emisiones netas de gases con efecto invernadero, mediante una transición justa para todas las comunidades y trabajadores", indica la propuesta de la congresista, respaldada en el Senado por Ed Markey.

El plan tiene un futuro complicado, dado que el Gobierno del presidente, Donald Trump, ha detenido las iniciativas federales contra el cambio climático y ha actuado para aumentar la producción de combustibles fósiles como el petróleo y el carbón.

Para lograr su objetivo, Ocasio-Cortez y Markey consideran necesario que "el 100 por ciento de la demanda energética en Estados Unidos" se afronte con "fuentes de energías limpias, renovables y que generen cero emisiones", indica la resolución.

El plan requiere "expandir y actualizar drásticamente las fuentes de energía renovable ya existentes", además de "actualizar todos los edificios existentes en EEUU y construir otros nuevos para lograr una eficiencia energética máxima".

Los legisladores también buscan proporcionar garantías económicas a los trabajadores de las industrias de combustibles fósiles para que puedan hacer la transición a la producción de fuentes renovables.

Las senadoras Elizabeth Warren y Kirsten Gillibrand mostraron su apoyo a esta iniciativa a través de las redes sociales. EFE