Catholic Relief Services (CRS), la agencia católica de ayuda humanitaria internacional, auspicial el programa “Plato de Arroz”. Foto/Jaclyn Lippelmann
Catholic Relief Services (CRS), la agencia católica de ayuda humanitaria internacional, auspicial el programa “Plato de Arroz”. Foto/Jaclyn Lippelmann

Se acerca la Cuaresma y Catholic Relief Services (CRS) la agencia católica de ayuda humanitaria internacional, extiende una invitación a vivirla como un tiempo de encuentro.

El programa anual Plato de arroz de CRS, impulsa a las familias y parroquias a llevar la fe a la acción en el tiempo cuaresmal.

Esta creado para ayudar a la feligresía a vivir su fe y salir al encuentro de los que están en la periferia -como dice el papa Francisco.

La experiencia cuaresmal permite escuchar historias de gente pobre en otros países, las dificultades que enfrentan y cómo CRS les asiste. Al mismo tiempo brinda la oportunidad de orar y ayunar por ellos y recaudar fondos para cambiar sus vidas.

India, Zambia y El Salvador

Este año, CRS comparte la historia de Megha y Raj Singh y su familia en la India. "Cuando el río Malaguni se desborda, ellos no pueden llegar al mercado para comprar y vender alimentos.

Sus campos de arroz se ven afectados, sus animales

se enferman, y ocurre una crisis financiera en casa".

Gracias a CRS, ahora Los Singh siembran un arroz especial

que sobrevive a las inundaciones, guardan las semillas para el futuro y vacunan a sus vacas, para que no se enfermen. Megha cultiva verduras en sacos especiales, para que el río no las alcance.

Ha aprendido nuevas tecnicas agrícolas y toda la familia es más saludable. "Ahora pueden prosperar, incluso en caso de inundaciones", cuenta el programa Plato de Arroz 2017.

CRS también está haciendo una diferencia en la vida de las madres en Zambia. Cuenta que Evelina comía papilla de harina de maíz tres veces al dia porque era barato y fácil de preparar, pero

tiene poco valor nutricional. Por esa razón,

muchos zambianos caen en la desnutrición, lo cual es peligroso especialmente para los menores de 2 años, quienes necesitan vitaminas y minerales para crecer sanos y fuertes.

Gracias a CRS, madres como Evelina aprenden a cultivar cacahuates, calabazas y caña de azúcar, que son ricos en vitaminas. También preparan alimentos más nutritivos como maní molido o huevos. Lo que las mujeres aprenden, lo comparten con su comunidad, especialmente con las futuras madres.

Al donar a Plato de Arroz, estamos contribuyendo a que los padres jóvenes en El Salvador tengan esperanzas.

Fernando tenía el sueño de ser un empresario y

darle un mejor futuro a su familia. Ingresó al programa Jóvenes Constructores de CRS -que capacita a jóvenes en los negocios- y allí encontró una comunidad entusiasta que le ayuda a seguir su pasión, a pesar de los desafíos que encara en su país.

La capacitación no fue fácil, pero con apoyo de su esposa , se graduó, ha puesto sus habilidades a trabajar, ha hecho talleres de CRS  para emprendedores y trabaja en un nuevo plan de negocios.

También, Fernando se unió a una red de líderes que son mentores de jóvenes y buscan nuevas oportunidades de  crecimiento.

México, Etiopía y Hawaii

Este año, la campaña permite conocer a madres en México como 

María de la Luz, quien creció en el pueblo Ejido Hidalgo. Allí la gente se sentía rica porque  tenían un montón de maíz, frijol

y animales. Ahora CRS cuenta que con pocos empleos y menos lluvia, los hijos de María y otros jóvenes, están abandonando su  comunidad en busca de una mejor vida.

En ese lugar, la agencia humanitaria puso en marcha un proyecto

para ayudar a estas familias. Las mujeres visitan invernaderos comunitarios para hacer crecer los cactus que han de vender.

"Mientras crecen los cactus, también las oportunidades económicas...", según CRS. Tienen entusiasmo, trabajan fuerte y lo mas importante, se mantienen cerca de su familia.

Otra historia que comparte la campaña Plato de Arroz 2017 es la de Dita y su familia de siete hijos. Ellos viven de lo que cosechan en su pequeña parcela en Etiopía, pero cuando hay sequía, pasan hambre al igual que 10 millones de personas en su país.

CRS ayuda a familias etiopes a prepararse para sequías u otras crisis. Dita fue capaz de construir una casa nueva y abrir

una pequeña tienda. Ahora  vende pastas, plátanos y champú, y gana 400 dólares al mes. Con ahorros y un pequeño préstamo, ya tiene 15 gallinas y un techo de metal para su nueva casa.

Dita aprendió sobre negocios y cómo conseguir comida y sus hijos se alimentan tres veces al día.

CRS llega con su mano de ayuda hasta Hawaii. Con las contribuciones a Plato de Arroz, esta agencia puede seguir apoyando a mujeres emprendedoras como Micaela.

Ella vivía con su familia en las islas de Micronesia, donde el árbol del pan es el alimento básico, pero -debido a un clima cambiante-

se vio obligada a emigrar a Hawaii en  busca de una vida mejor. Allí encontró inmigrantes de su isla natal luchando contra el hambre. Ahora Micaela organiza grupos de mujeres en un programa de CRS que les enseña a plantar árboles del pan y alimentar a sus comunidades. Su vida ha cambiado gracias a los contribuyentes de la campaña Plato de Arroz.

 

Plato de arroz

Estas historias que presenta la campaña de recolección de fondos 2017 le ponen rostro a las familias que necesitan ayuda en el mundo. Al contribuir con esta iniciativa de cuaresma se puede hacer una diferencia en la vida de estas y otras comunidades pobres en el mundo. Además, en programas que buscan combatir la hambruna en diversas diócesis de Estados Unidos.

A nivel nacional, ya son 13 mil las comunidades de fe que participan en Plato de Arroz, por medio de la aplicación telefónica, haciendo las reflexiones y siguiendo el calendario con actividades.

Los interesados, pueden buscar el plato de arroz (la alcancía) en su parroquia o escuela u ordenarlo en 1-800-222-0025.

Participar en esta iniciativa es gratis y 75 por ciento de lo recaudado se destina a los programas de CRS en el mundo,

mientras un 25 por ciento va directamente a las parroquias para ayudar a la comunidad local.

CRS está presente en 101 países, donde desarrolla programas de ayuda a comunidades pobres gracias a las contribuciones de los católicos estadounidenses. Para detalles, visite crsplatodearroz.org/ayudar.