Alex y Catalina López, en compañía de sus pequeños hijos, comparten un momento familiar en los jardines  de la parroquia San Judas de Rockville, Maryland. (Fotos/Jaclyn Lippelmann)
Alex y Catalina López, en compañía de sus pequeños hijos, comparten un momento familiar en los jardines de la parroquia San Judas de Rockville, Maryland. (Fotos/Jaclyn Lippelmann)

En el matrimonio debe haber oración, compromiso y una entrega total en generosidad y servicio el uno al otro de por vida. Dios debe bendecir y acompañar esa unión y la pareja debe entregarse completamente, hasta que la muerte los separe.  Así lo destacó la Oficina de Vida Familiar de la Arquidiócesis de Washington, con ocasión de la semana nacional del matrimonio, que la Iglesia de Estados Unidos celebró del 7 al 14 de febrero.

Encontrar el amor verdadero y duradero puede ser una proeza -dice Carla Ferrando, co-directora de esa oficina arquidiocesana, instando a los solteros a orar. “Hay que pedirle a Dios que ponga a alguien en tu vida o que encuentres a alguien a quien tú le gustes. Ello requiere ser paciente, luchar con la soledad y a veces trae muchas decepciones y lágrimas”.

Asegura que el proceso puede ayudar a la persona a entender cuál es el rol de Dios en la vida.?“Si piensas que la otra persona va a remediar tu soledad o tu dolor, entonces lo que lograrás es solamente hacer de esa otra persona un ídolo”.

En el marco del día de San Valentín, dedicado al amor y la amistad,  Alex y Catalina López de la parroquia San Judas de Rockville, Maryland, celebraron su amor y la unión en familia. “Aunque sabemos que es importante dedicarle tiempo a la pareja, lo celebramos en familia porque nuestra felicidad es estar con nuestras hijas”, dijo Alex.

Ese día, él le llevó el desayuno temprano a su esposa y compartieron el momento de alegría con sus hijas para que ellas vean lo que es el amor y aprendan que deben hacer lo mismo a futuro.

Catalina recuerda su noviazgo y recomienda la receta que le ha funcionado para tener un matrimonio estable por más de una década y lleno de amor.

“Somos diferentes, tenemos vidas distintas, y tenemos que acoplarnos uno al otro. No se  trata de sacrificarse sino de aceptar las diferencias del otro y empezar a construir entre los dos”, expresó Catalina. “El matrimonio no es un cuento de hadas, hay que reconocer que tenemos que vivir con nuestras diferencias y no pretender cambiar al otro”.

Lo más importante, según estos inmigrantes colombianos, es tener a Dios en el medio de la unión. “Dificultades han de llegar a la vida, pero Él nos va a iluminar para que podamos superar las cruces. La vida no es color de rosa y tenemos que entender que lo que Dios nos envía tiene un sentido para nuestra vida”.

Amor cibernético

Cuarenta millones de personas han intentado encontrar pareja en internet en algún momento en Estados Unidos y esta industria gene-ra más de 2 mil millones de dólares al año. Incluso hay varios portales enfocados especialmente hacia los 27 millones de católicos solteros que hay en el país. Pero Carla afirma que ésta no es la mejor forma de encontrar el amor para toda la vida.

“Algunas veces pensamos equivocadamente que las citas por internet son como ir a comprar algo al supermercado, como encontrar algo en el estante, de acuerdo a tus gustos y deseos individuales para obtener una gratificación inmediata. Y el amor auténtico es otra cosa”, comentó Ferrando.

Cuando recurrimos a un portal de citas por internet para encontrar a alguien con quien casarnos, dice Carla, primero debemos orar y preguntarnos: “¿Es esa mi vocación??¿Por qué y para qué lo estoy haciendo? ¿Se supone que debo casarme??¿Está Dios llamándome a seguir una vida religiosa?”
Alex cree que Dios envía a la pareja. Considera que estos sitios tal vez pueden ayudar, pero cree que en su caso no hubiera funcionado. Explica que su esposa y él tienen gustos tan distintos que la computadora no los hubiera escogido como compatibles y jamás se hubieran encontrado por internet. Está convencido de que Dios puso a Catalina en su camino.

Noviazgo es clave

La Oficina de Vida Familiar tiene la misión en la Iglesia de construir una cultura para el matrimonio y la vida familiar. Entre sus funciones destaca el ofrecer una sólida preparación para los novios ya que es clave para que la unión no termine en divorcio.

Más que referirse a citas, Carla prefiere hablar de ‘cortejar’. Desde esta perspectiva, insta a los solteros a preguntarse cómo están reflejando en su vida una futura relación de esposo a esposa que se entregan mutuamente en amor verdadero.?

“Tienes que preguntarte a ti mismo qué es lo que estás haciendo en este momento para prepararte para el matrimonio, aparte de estar buscando a alguien en internet”.

Lo que las personas deben mirar, al buscar pareja o analizar al pretendiente, es cómo la otra persona se relaciona con los demás: ¿Es un buen hijo o hija?, ¿Hace partícipe a su familia en su vida?, ¿Respeta y honra a sus padres?”.

Esta experta dice que la manera como actuamos es importante porque esos son los valores que eventualmente transmitiremos a  nuestros hijos cuando nos casemos. “Si nos relacionamos como hijos e hijas de Cristo, entonces  aprendemos a amar a nuestros hermanos con respeto y con un amor puro y casto”.