Madres buscan a sus hijos desaparecidos en la ruta que siguen los inmigrantes hacia el norte. (Foto/CNS)
Madres buscan a sus hijos desaparecidos en la ruta que siguen los inmigrantes hacia el norte. (Foto/CNS)
Debido a condiciones peligrosas en su tierra natal, decenas de miles de familias de Centroamérica y de México se ven obligadas a enviar a sus hijos, sin compañía de adultos, a cruzar la frontera de Estados Unidos en forma ilegal, según un informe del comité de inmigración de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU (USCCB).

Citando a dos fuentes de agencias federales de EEUU, el informe dice que el dramático aumento del número de menores que cruzan solos la frontera a Estados Unidos, y que han sido aprehendidos en el cruce en los últimos 10 años, podría llegar a 60.000 este año fiscal.

El estudio ahonda en las causas y razones por las cuales las familias mandan a sus hijos fuera de su país, así como los riesgos a los que se exponen y la manera como son tratados si alguna de las agencias gubernamentales de los varios países que cruzan se entera de su pre-sencia en el camino.

El informe recomienda una serie de pasos a seguir para el bienestar y protección de los menores y analiza los problemas existentes en sus países de origen que obligan a las familias a mandar a sus hijos. Una de las causas es la existencia de pandillas criminales que prevalecen en las diferentes zonas. También explica cómo funcionan los sistemas de bienestar de menores y las dificultades especiales de jovencitos indigentes y procedimientos para lograr asilo o repatriación.

También se encontró “una serie de factores interrelacionados” que han contribuido al aumento de inmigrantes menores de edad que viajan sin compañía de adultos. Se citan datos de la oficina de reasentamiento de refugiados del Departamento de Salud: un promedio de 6.800 menores fueron aprehendidos en Estados Unidos, cada año, entre el 2004 y el 2011. En el 2012 la cifra se duplicó a 13.000 y volvió a duplicarse a más de 24.000 en el 2013.

Entre las causas del aumento del tránsito fronterizo de niños y jovencitos se encuentran:

- Países débiles en su economía: Guatemala debido a una baja de la industria del café y El Salvador debido a una disminución de las remesas de EEUU.

- La violencia y las transgresiones en contra de la ley que “han creado una atmósfera de miedo y desesperanza”.

Las bandas criminales son el factor principal del problema de violencia, según sugiere el informe. La extorsión, el secuestro, el reclutamiento forzado de menores obligados a pertenecer a las pandillas y el desenfrenado tráfico de drogas y personas en la región.

Los menores se tienen que enfrentar a la violencia y a peligros, tanto en su país de origen como en ruta hacia otro país. Los menores que podrían ser elegibles para asilo no tienen la oportunidad de hacer la solicitud.

Entre las recomendaciones dirigidas a Estados Unidos se incluyen:

- Buscar otras formas de colocar a esos menores de edad con su familia extendida y proporcionarles consejo legal. Investigar posibles actividades con nexos de pandillas, si existieran.

- Adoptar principios internacionales de repatriación basados en los mejores intereses de los menores.

- Que la Patrulla Fronteriza desarrolle “procedimientos apropiados de detección de trauma y desarrollo” de menores que pudieran necesitar protección debido a que hubieran sido forzados a relaciones sexuales, trabajos forzados y otros abusos y explotación.

- Fondos para programas que apoyan a menores que viajan solos.

- Inversión en programas en los que se ayude a los menores a repatriarse a su país de origen y programas que alienten a los jóvenes a permanecer en su país.

A los demás países se les recomienda:

- A México que desarrolle los medios para manejar casos de bienestar de menores, incluyendo investigaciones de trauma y tráfico de personas. Que, también, trabaje con EEUU para permitir a los menores hacer reclamos válidos como refugiados en EEUU.

- A El Salvador que amplíe programas como el de Catholic Relief Services para ayudar a los menores que estén en riesgo a que desarrollen habilidades y reciban entrenamiento para su seguridad y opciones de trabajo.

- A Honduras que mejore, con la ayuda de EEUU, las condiciones para proteger a menores, reunificar a las familias y darles protección a los que carezcan de familia.