Hace unos días, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), dio a conocer detalles de una investigación donde advierte la urgencia de realizar cambios de largo alcance para reducir el calentamiento climático a 1,5 °C en lugar de 2 °C.

Los científicos señalan que de lograrse esta medida sería un gran aliciente en la lucha contra el cambio climático y que traería grandes beneficios tanto para las personas como para la sociedad con miras a lograr un desarrollo sostenible y equitativo.

El presidente del IPCC, Houesung Lee, confirma entre las consecuencias del calentamiento global, se prevé el incremento del deshielo del polo del océano Ártico y que necesariamente ocasionaría una considerable elevación del mar.

“Para 2100 la elevación del nivel del mar sería de 10 centímetros inferior con un calentamiento global de 1,5 °C en vez de 2 °C. La probabilidad de que el océano Ártico quede libre de hielo en verano sería una vez por siglo con medio grado menos, frente a una vez cada década. Los arrecifes de coral disminuirían entre un 70 por ciento y un 90 por ciento, pero con un calentamiento a 2°C, desaparecerían por completo”, menciona Lee.

El presidente del IPCC, informa que el grupo a su cargo, ha preparado una interesante investigación que reúne una serie de cita de 91 autores y editores-revisores de 40 países, por una invitación hecha por la Convención del Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), tras el Acuerdo de París 2015.

El informe contiene 6000 referencias bibliográficas y que será material que se presentará en la Conferencia sobre el Cambio Climático que se celebrará este diciembre de 2018 en Katowice, Polonia.

La investigación resalta que cada grado de calentamiento tiene importancia, y puede representar un riesgo de cambios duraderos e irreversible y la pérdida de algunos ecosistemas. Limitar el calentamiento también daría más margen a las personas y los ecosistemas para adaptarse y permanecer debajo de los umbrales de riesgo.

Reducción de emisiones de CO2

A pesar de estas dificultades, el IPCC confirma que las medidas necesarias para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, se vienen trabajando con éxito en todo el mundo. En ese sentido, el equipo de investigación, recomienda a la ONU dar más celeridad a estas iniciativas, para lograr transiciones rápidas de gran alcance en la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte y las ciudades.

Otro punto que el IPCC, propone es reducir las emisiones netas globales de dióxido de carbono (CO2) de origen humano hasta un 45 por ciento para el 2030, de manera que se pueda alcanzar el cero neto para 2050.

La copresidenta del grupo de trabajo II del IPCC, Debra Roberts, exhorta a las autoridades competes en la materia, a tomar como mucha seriedad y responsabilidad cualquier iniciativa nueva sobre el tema del calentamiento global.

"Las decisiones que tomemos hoy son decisivas para garantizar un mundo seguro y sostenible para todos, tanto ahora como en el futuro. Este informe proporciona a los responsables de las políticas y los profesionales la información que necesitan para adoptar decisiones dirigidas a afrontar el cambio climático teniendo en cuenta el contexto local y las necesidades de las personas. Los próximos años son probablemente los más importantes de nuestra historia", finaliza.

Estos pedidos van en concordancia con los pedidos realizados en la encíclica “Laudato si”, en donde el papa Francisco dice que la reducción del gas de efecto invernadero requiere honradez, coraje y responsabilidad, sobre todo por parte de los países más poderosos y más contaminados.

Asimismo, el Santo Padre ha exhortado a los líderes mundiales que no permitan que las generaciones futuras reciban como “herencia escombros, desiertos y suciedad” y que se requiere “una acción orgánica y concertada de ecología integral”. Vaticano News