Numerosas botellas de plástico dejadas en los parques contribuyen a contaminar el medioambiente.  Foto/archivo
Numerosas botellas de plástico dejadas en los parques contribuyen a contaminar el medioambiente. Foto/archivo

El Santo Padre critica con frecuencia a la llamada 'cultura del descarte', argumentando que nuestra sociedad es súper consumista y tiene como prioridad la maximización de las ganancias. El papa Francisco subraya como inadmisible esa práctica de descartar productos e incluso la vida humana: los pobres, los inmigrantes, los ancianos, los niños no nacidos, las personas económicamente vulnerables, los que no tienen voz. 

Denuncia que nuestra madre tierra, que nos nutre y nos sostiene, está siendo objeto de la misma "la lógica del desecho".  "La Tierra, nuestro hogar, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería,” dice el pontífice. La preocupación es que el aire que respiramos, el agua que bebemos, el suelo donde cultivamos nuestra comida se está contaminando.

Haciendo eco del pensamiento papal, el padre Jacinto Orzechowski, de la parroquia San Camilo de Silver Spring, Maryland, afirma que -en gran parte- los responsables de esta cultura negativa son los poderes que controlan los sistemas políticos económicos y financieros del mundo globalizado. "Ellos ven y tratan el mundo, no tanto como una manifestación de la bondad y la belleza de Dios, sino más bien como una "cosa" que hay que explotar sin límite".

El sacerdote franciscano reconoce que no podemos culpar solamente a estos poderes por esta lógica del desperdicio porque, hasta cierto punto, muchos de nosotros hemos aceptado esta lógica diciendo: “así es la realidad".

La lógica del cambio

Frecuentemente vemos parques en nuestra comunidad y otros hermosos lugares llenos de belleza natural, pero también llenos de basura. "Las botellas de plástico, latas de aluminio y papel quedan esparcidos por todo el césped. Eso no ocurriría si todos asumimos la responsabilidad de cambiar lo que sí podemos cambiar", dijo el padre Jacinto.

Puso varios ejemplo: Al reciclar una lata de aluminio es como si ahorráramos la energía suficiente para usar un televisor por dos horas. La energía ahorrada al reciclar una botella de vidrio servirá para mantener encendida una lámpara de 100 vatios por cuatro horas.

Y, el padre se pregunta: ¿por qué gastar dinero en la compra de agua embotellada? "Millones de botellas de plástico terminan en nuestros vertederos, ríos y océanos. Se tarda hasta 400 años para que una botella de plástico se descomponga".

Insta a los católicos y a toda persona de buena voluntad a beber agua de la llave gratuitamente o -al menos- comprar un filtro de agua, las cuales son opciones mucho más baratas.  "Sobre todo, demuestra nuestro respeto a Dios -el Creador del Mundo- y el amor a los pobres que sufren a causa del destrozo ecológico.  Hay que ser solidario y vivir en Evangelio", puntualizó el sacerdote.