Mons. Mario Dorsonville, Obispo auxiliar de Washington
Mons. Mario Dorsonville, Obispo auxiliar de Washington

A finales de este semestre la Conferencia de Obispos de Estados Unidos (USCCB) tendrá lista las conclusiones generales del V Encuentro de Pastoral Hispana realizado en Texas el pasado mes de septiembre. Sin embargo, este mes los líderes y responsables de la Pastoral Hispana de la Región IV, que comprende siete diócesis en la región, nos reunimos y quisimos hacer una evaluación de nuestros aportes al Encuentro Nacional y tratar de aprovechar el momento para identificar las prioridades de pastoral en cada una de las diócesis que en ningún momento están en desacuerdo con lo que se dijo a nivel nacional.

En este encuentro regional se identificaron tres importantes aspectos de la proyección pastoral y de evangelización de nuestras comunidades, con un común denominador que fue el acuerdo de que estas conclusiones deben ser implementadas a nivel parroquial en donde la experiencia de fe es latente y necesita un gran apoyo de los obispos, clero, religiosos y laicos.

La primera prioridad –que se identificó– es la necesidad de continuar un acompañamiento y abogacía por todos los que necesitan una reforma migratoria. La Iglesia debe ser solidaria en el momento caótico que viven muchos de nuestros hermanos y hermanas a nivel migratorio. Las parroquias deben fomentar un espíritu de solidaridad y acogida, a la luz del Evangelio, hacia los forasteros para que encuentren un camino de desarrollo y promoción humana que les ayude a fortalecer sus familias y educar a sus hijos e hijas, primera responsabilidad no tan solo de los padres, sino también de la Iglesia.

La segunda prioridad: asociar a las familias en una labor catequética en donde los padres están llamados a ser colaboradores y co-responsables de la catequesis sacramental de la parroquia y también de la participación en la vida sacramental de la parroquia. Los niños aprenden a orar y a conocer a Dios en el hogar. Los padres son los primeros formadores de la fe de los hijos. Las familias deben procurar formar pequeñas comunidades de fe en donde unas se apoyan en otras para poder evangelizar. La primera comunidad de cristianos fue el resultado de una hermandad con un mismo sentir y una misma fe.

La tercera prioridad del Encuentro Regional son los jóvenes y los líderes parroquiales y su formación en la fe. Más del 60 por ciento de los jóvenes en la Iglesia de EEUU son hispanos: una gran oportunidad de crecimiento y expansión de la evangelización de la Iglesia en este continente. Para ello, necesitamos ofrecer la formación a nivel formal y certificar la debida preparación de los agentes de evangelización en las diócesis de la Región IV, donde la presencia hispana representa a casi un millón.

Las metas son concretas y los esfuerzos por alcanzarlas muchos. Los recursos humanos y la participación de las universidades y centros de educación, son muy importantes en el desarrollo de esta misión. Como bien se definió en el Encuentro, todos somos discípulos misioneros llamados a cumplir una tarea en nuestra propia existencia. Vale la pena que cada uno de nosotros se pregunte qué aporte está dispuesto a dar a esta empresa de evangelización. En el caso particular de nuestra arquidiócesis, el equipo de sacerdotes encargados del Ministerio Hispano ya está reflexionando sobre esta misión y las formas o vías concretas de poderla desarrollar. Vamos de la mano de Jesús, asistidos de su Espíritu Santo, quien nos guiará y nos dará la sabiduría para poder ser instrumentos eficaces en la consecución de los recursos para poder llevar a cabo nuestra misión.

Con mi oración por toda la querida familia hispana y los mejores deseos por su participación en la vida parroquial de cada una de sus comunidades.