El Santo Padre, nuestro papa Francisco, continúa de muchas mane-ras  recordando e  invitándonos a ser discípulos misioneros del Amor de Dios. Está muy claro que cuando dos seres se encuentran, la posibilidad de conocerse y compartir el amor de Dios es muy probable que se dé.  De igual manera, deseamos que muchos de los miembros de nuestras pa-rroquias en la Arquidiócesis de Washington tengan la oportunidad de encontrarse y dialogar a la luz de la Guía Nacional que la Conferencia de Obispos ha elaborado para una reflexión de la vitalidad en la Pastoral Hispana de cada una de nuestras diócesis. En ese contexto, el V ENCUENTRO nos proporcionará muchas oportunidades de dialogar, encontrarnos y evaluar cómo lo hacemos en cada una de las parroquias que tienen ministerio hispano.
La distribución de las Guías elaboradas por la Conferencia Episcopal para estos diálogos y encuentros de feligreses, está siendo coordinada y distribuida por la Oficina de Diversidad Cultural y su director Javier Bustamante. Las cinco sesiones de trabajo y reflexión deben ser programadas para y durante la Cuaresma o en la Pascua. Todos los miembros de las comunidades hispanas están cordialmente invitados a inscribirse y participar. Es mi consejo que coordinen con el sacerdote encargado del ministerio Hispano.
En líneas generales daremos comienzo al Encuentro Diocesano el día 21 de febrero, donde vamos a comisionar y enviar a todos los líderes que estarán coordinando los grupos en nuestras parroquias para una mejor retroalimentación.
Es evidente que si tene-mos un buen momento de reflexión y unas conclusiones sólidas, el Encuentro diocesano no tan solo va a revitalizar la pastoral hispana de cada una de nuestras parroquias, sino también irá a enriquecer el aporte que nuestra Región IV o el conjunto de diócesis vecinas,  van a dar a nivel nacional en el 2018 en donde se tendrán los encuentros regionales y nacionales.
En momentos en donde desafortunadamente hay tanta ansiedad y temor por parte de nuestras amadas comunidades de Inmigrantes en el área metropolitana de nuestra ciudad capital, oremos y veamos en el V Encuentro Nacional de Pastoral Hispana una nueva oportunidad para continuar abogando y caminando con nuestros hermanos y hermanas, tratando siempre de descubrir los mejores caminos no tan solo para servirles, sino también para evangelizarles. El mundo se transforma a pasos gigantescos, nosotros también necesitamos encontrar las mejores prácticas y los mejores conductos para llegar a las mentes y corazones de todos aquellos miembros del pueblo hispano en Estados Unidos.