Niños de la escuela parroquial Sagrado Corazón interpretando canciones navideñas. Foto/archivo
Niños de la escuela parroquial Sagrado Corazón interpretando canciones navideñas. Foto/archivo

No hay duda que la Navidad es una de las fiestas más sublimes en el mundo. En diciembre todos, especialmente los niños, se preparan para recibir con fe y desbordante alegría el nacimiento del niño Jesús. Los hispanos se caracterizan por expresar su religiosidad con las tradicionales posadas mexicanas, representaciones de nacimientos, repartición de alimentos, misas especiales e interpretación de canciones navideñas.      

En la mayoría de las parroquias y escuelas católicas pertenecientes a la arquidiócesis de Washington las celebraciones ya empezaron de manera anticipada. Por ejemplo en San Martin de Tours los feligreses se han organizado para conseguir niños, adolescentes y adultos para que representen a San José, la Virgen María y el niño Jesús. También requieren voluntarios para personificar a tres pastores, tres ángeles y tres Reyes Magos.

En esa parroquia, la hermana Judith Maldonado esta empañada en dar oportunidades a todos para celebrar la navidad de una manera muy especial. Ella quiere establecer turnos de media hora para que nadie sienta frio.

Los interesados pueden contactarla en el (240) 483-2874.

“Nos gustaría que la mayoría de parroquianos participe. El nacimiento del niño Jesús es una fiesta de amor a la cual todos estamos invitados”, señaló la religiosa.

Un ambiente similar se vive en la parroquia Sagrado Corazón de Washington. Varios grupos de fieles ya trabajan de manera afanosa para conseguir donaciones de alimentos para ser repartidos entre las familias de bajos recursos económicos del barrio de Mount Pleasant. Los alumnos de la escuela parroquial también están involucrados en tan noble tarea.    

Para el padre Moisés Villalta, párroco del Sagrado Corazón, diciembre es el mes ideal para revivir las tradicionales posadas mexicanas en donde se recuerda el peregrinar que hicieron José y María hacia Belén para pedir posada para el nacimiento del Señor.

Explicó que este año numerosos niños y jóvenes se han inscrito para participar en todos los preparativos de   Nochebuena y esperar la llegada del niños Jesús. “Tenemos muchas actividades. Los alumnos de la escuela parroquial Sagrado Corazón ya están ensayando para representar el nacimiento en vivo.  Son días de preparación y es momento de escuchar los mensajes de amor que llegan junto con nuestro salvador”.

Las personas interesadas en colaborar en las actividades en la parroquia Sagrado Corazón pueden llamar al (202) 234-8000.

La parroquia San Camilo ya se iniciaron los ensayos del coro de jóvenes y la representación del nacimiento en Nochebuena. Tracy McDonnell y Roselie Vásquez son las encargadas de coordinar las actividades previas a la gran celebración de Navidad. También se realizarán las tradicionales posadas.

Ambas extendieron la invitación para que todos los fieles que asisten a la parroquia San Camilo se involucren en los programas navideños.  

“Ahora necesitamos voluntarios que quieran representar a  la Virgen María,  San José, los tres reyes, ángeles y pastores. Los interesados pueden llamar al (240) 432-3960 o  (301) 434-8400”, comentó Vásquez. 

 Historia de posadas

Las posadas son fiestas populares que en México se celebran durante los nueve días antes de Navidad, o sea del 16 al 24 de Diciembre. Estas fiestas recuerdan el peregrinaje de María y José desde su salida de Nazaret hasta Belén donde buscan un lugar donde alojarse para esperar el nacimiento del niño Jesús.

En el México prehispánico celebraban el advenimiento de Huitzilopochtli (Dios de la Guerra) durante la época invernal o Panquetzaliztli, que iba del 17 al 26 de diciembre, que coincidía con la época donde los europeos celebraban la Navidad. Estas celebraciones fueron cambiando una vez que el pueblo fue evangelizado y la imagen de Huitzilopochtli fue sustituida por la de José y María.

Amenizadas con cánticos o villancicos, las posadas reaniman el espíritu religioso de los participantes, están llenas de emoción, alegría y amistad que siempre se respira durante este tiempo.

Se acostumbra rezar el Rosario pues éste es en realidad el por qué de la celebración, pues por el amor a María es que celebramos que está a punto de dar a luz a Jesús y simplemente no la podemos dejar fuera de esta celebración.